Cómo diseñar un prototipo para validar tu idea para una web app - Parte 1

Nota: este artículo es la síntesis de una charla sobre Prototipos que presenté hace unos meses en el marco del Encuentro de UX/UI en Housenovo, Viña del Mar (Chile).

El prototipo está en boca de todos, y hay infinitas maneras de diseñar prototipos de aplicaciones web.

Herramientas de prototipado Algunas herramientas modernas de prototipado...

Pero... ¿qué hay de la estrategia?

Prototipar tiene que ser parte de una estrategia para obtener reacciones a una propuesta: conseguir feedback sobre el posible valor de tu aplicación web no es una opción.

En este artículo destacaré 3 puntos a tener en cuenta para generar un buen prototipo.

1. Partir de la realidad concreta

2. La validación se hace paso a paso.

3. La creación de un prototipo implica confirmar valor (o NO)

Empecemos.

1. Partir de la realidad concreta

UX Gurú El secreto de una gran experiencia de usuario...

Sin definiciones, el prototipo será genérico y el resultado seguramente será engañoso.

Mapear todo

Por un lado, tenemos que definir lo que asumimos sobre el negocios en general:

  • Mapear el negocio, usando algún tipo de canvas (Business Model, Lean, etc.). Con esto buscamos establecer cuáles son nuestras principales hipótesis en el marco de nuestro modelo de negocios.
  • Mapear el servicio utilizando Mapas de Experiencia, Customer Journeys, etc. Aquí estamos mapeando las principales cuestiones relacionadas con el valor que se supone que debe aportar nuestro producto/servicio.
  • Mapear la visión de la organización, a través de Talleres. Se trata de determinar aquellas características que necesariamente tienen que definir nuestra marca y nuestro estilo de trabajo.

Por otro lado, definir lo que sabemos de nuestro público (usuarios actuales o potenciales). En general, hay dos situaciones:

  • Somos nuestros usuarios: uno mismo resuelve sus propios problemas y luego encuentra un mercado con necesidades similares a las nuestras. Se da mucho en el campo de la informática cuando los desarrolladores crean el software que les ayuda a resolver los problemas cotidianos (ej. 37Signals con Ruby on Rails y Basecamp). En este caso, quizás la táctica más conveniente es crear el producto poco a poco, tratando de centrarse en las funcionalidades más decisivas para poder sentir si hay valor en lo que se ha creado a diario.
  • No somos nuestros usuarios: vemos que una persona o un grupo de personas tiene (supuestamente) un problema que podemos resolver con conocimiento y/o tecnología.

¿Qué sabemos acerca de nuestros usuarios potenciales?

Dependerá de nuestra experiencia y conocimiento del nicho que elijamos. ¿No he mencionado la elección de un nicho? Sí, estratégicamente sería una buena decisión crear un prototipo relevante: sería una locura esperar que un prototipo valide nuestras suposiciones sobre toda una industria. Centrarse en un nicho de mercado dentro de una industria es fundamental.

Y antes de crear un prototipo genérico o uno basado en suposiciones casi inventadas, hay que investigar. Tenemos que "salir del edificio" de nuestras ideas y obtener nuevas ideas sobre el contexto y las expectativas de nuestros usuarios.

Mi recomendación: hacer entrevistas en profundidad sobre cómo resuelven actualmente su problema (que nosotros queremos resolver).

2. La validación se hace paso a paso

Validation Onion Las 4 capas del Validation Onion

Hagamos un recuento de lo que necesitamos para validar:

  • El problema que vamos a resolver
  • El mercado en el que entraremos
  • El producto (la aplicación web), es decir, la solución a los problemas de nuestros usuarios
  • El modelo de negocio

Como se puede ver, es imposible validar todo esto de una sola vez. La idea es definir la hipótesis más arriesgada de todas nuestras suposiciones, y avanzar en su validación una por una, desde la más fundamental (¿nuestra aplicación web añade valor?) hasta la más puntual (¿la interfaz de usuario hace que nuestro usuario se enamore?). Sólo así podremos concentrar nuestros esfuerzos en la consolidación del proyecto.

La validación es dialéctica

Las hipótesis cualitativas se trabajan en forma de hipótesis con métodos etnográficos (entrevistas, visitas, etc.) para lograr nuevas ideas que se prueban cuantitativamente. Ambos aspectos (cualitativo y cuantitativo) se complementan entre sí y dan lugar a una mejor comprensión basada en comprobaciones con la realidad.

Dos tipos de experimentación

Generativas: técnicas de investigación que no necesariamente comienzan con una hipótesis: por ejemplo, probar productos de la competencia. La intención aquí es explorar diferentes ideas para generar más ideas.

Evaluativa: prueba de hipótesis para obtener un resultado concreto que pueda ser medido: por ejemplo, pruebas de usabilidad. Aquí intentamos encontrar la confirmación de ciertas hipótesis.

3. Prototipar implica confirmar el valor (O NO)

El objetivo de cualquier proceso de investigación (en el que se incluye el prototipo) es encontrar los sweet spots (Joe Natoli dixit), esos espacios en los que tanto los objetivos de negocio como las necesidades de los clientes están mejor atendidos.

Value loop Los sweet spots de Joe Natoli.

Equilibrio

La idea de investigar (con o sin prototipos) para diseñar una gran experiencia para el usuario es establecer un equilibrio entre esos dos intereses. Y en mi opinión, la mejor herramienta es el Scope Canvas: un canvas desarrollado por la empresa consultora Continuum que busca mapear todas esas preguntas importantes para encontrar ese equilibrio deseado.

Scope Canvas Scope Canvas, por Continuum

¿Qué te pareció el artículo? ¿Te ayudó a definir mejor tu próximo prototipo?

Déjame un comentario para seguir el tema 😉