Todo es prototipo

Si hay una cuestión clave que el movimiento Lean Startup le ha aportado al diseño de productos digitales es la experimentación (la prueba, la comprobación, etc.) Una mentalidad que deja atrás cualquier idea que no se apoye en datos de la realidad, convirtiendo en hipótesis todo lo que necesita ser demostrado.

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Por supuesto, esto no aparece con Lean startup, pero es durante su período de auge que termina imponiéndose.

Esta propuesta ha sido un parteaguas para el mundo del diseño (generalmente asociado a la comunicación visual), donde aún hoy, gran parte de la comunidad se considera "creativa". Es decir, aquellos profesionales que no necesitarían para producir un gran producto más que alguna indicación del cliente. Y esto sucedería en el mejor de los casos, cuando el diseñador no se considera "víctima" del cliente... (ver las infames "historias de horror" de los Clientes del Infierno)

Esta no es la forma de trabajar en el diseño de productos (los diseñadores industriales lo saben bien): es necesario definir un prototipo, desde la idea más abstracta hasta algo más concreto que nos permita probar nuestra propuesta con los potenciales usuarios, o incluso aclararnos dudas, para validar esas hipótesis sobre la solución de los problemas que nos interesa resolver.

Para seguir este proceso con el menor costo, es necesario producir prototipos físicos o digitales todo el tiempo. La mentalidad clave es enfocarse en lograr tener un producto que funcione bien tanto en rentabilidad como en satisfacción del cliente.

Hasta la próxima vez.

Foto de Senne Hoekman